
La televisión comparte con otros medios electrónicos, como la
internet, una imagen cargada de mitos que sobrevaloran sus posibilidades y de
resistencias que disminuyen sus resultados o los rodean de un halo de negatividad...
sin embargo, nosotros creemos que las tecnologías no son buenas ni malas,
sino que están a nuestro servicio, por lo que consideramos útil
y necesario desterrar algunos de estos mitos.
La televisión educativa sustituye al maestro
FALSO. El audiovisual dentro y fuera del salón de clases propicia cambios
en el papel del docente: de transmisor de conocimientos, pasa a ser mediador,
de conductor a animador, de enseñante a formador. El maestro sigue jugando
un rol esencial en el proceso enseñanza-aprendizaje, pues los medios
en el aula continúan supeditados a sus estrategias, siendo la televisión
uno más, que lejos de sustituirlo, constituye un apoyo importante, cuyo
valor depende en gran medida de la creatividad con que se utilice.
La televisión educativa acaba con la lectura
FALSO. La lectura no termina con la televisión, sino que se enriquece
y adquiere una nueva dimensión. En la era de los medios, las lecturas
son variadas y complementarias: leemos libros, videos, televisión, cine,
discos, textos, gráficas, videojuegos, productos multimedia, páginas
de internet. Hoy día, la información está disponible en
diversos soportes, lo que hace necesaria una multiplicidad de lecturas, que
a su vez requiere, además de las competencias lingüísticas,
competencias comunicativas que nos permitan comprender el sentido de las imágenes
y sus articulaciones con la lengua y el sonido en variados contextos discursivos
y culturales.
La televisión educativa requiere avanzadas destrezas técnicas
FALSO. Si bien es cierto que es complejo el funcionamiento de la tecnología
requerida para la transmisión y recepción de la televisión
educativa, también es cierto que existe por parte de la Red Edusat un
importante aparato de asistencia técnica que facilita la operación
del sistema y que brinda apoyo permanente a todos los usuarios.
Las máquinas sustituyen a las personas
FALSO. Antes y después de las máquinas, atrás y enfrente
de las pantallas, se encuentra el ser humano y su herencia de conocimientos
que tantas generaciones antecedentes han producido y que generaciones posteriores
seguirán construyendo a partir de nuestro hacer; la tecnología
sin ellos no deja de ser sólo eso, tecnología.
La televisión es para receptores pasivos
CUESTIONABLE. "Recientemente estudios empíricos han cuestionado
la idea del receptor pasivo, sugiriendo distintos tipos de esfuerzos cognoscitivos
que los niños como receptores de la televisión realizan, en suma,
puede hablarse de un triple esfuerzo: atención-percepción, asimilación-comprensión
y apropiación-significación, aunque no siempre esta secuencia
se presente de la misma manera... (ni) estos esfuerzos cognoscitivos tengan
que seguir una secuencia lineal" (Guillermo Orozco citado en "Los
niños, los medios, la televisión").