lunes, 27 de junio de 2011

QUE ES TELEVISION EDUCATIVA?


En estricto sentido, la televisión que educa... pero ¿qué
es educar? A este respecto podríamos hacer una profunda disertación
filosófica, pero consideramos más útil identificar algunas
características que distinguen a la televisión educativa de otros
tipos de televisión:

• Es generada por instituciones educativas y es pieza integrante de un modelo
pedagógico.

• Se emplea como una herramienta en el proceso enseñanza-aprendizaje.

• Está dirigida a públicos identificados por niveles y modalidades
académicas que van desde el preescolar hasta el postgrado y por perfiles
que distinguen entre docente y alumno, o bien a otros ámbitos de educación
no formal como la capacitación.

• Generalmente se distribuye por sistemas de acceso restringido vía
satélite (como la Red Edusat) o por cable, videoconferencias, videocasetes
y aplicaciones multimedia, aunque algunas de sus producciones llegan también
a sistemas de televisión abierta.

CUANTOS TIPOS DE TELEVISION EXISTEN?


Hay una sola televisión, como medio de comunicación masiva, pero
con muy diferentes fines en su programación: entretener, informar, educar,
etcétera. A partir de tales distinciones, existen diversas clasificaciones
de tipos y géneros televisivos, que no es el caso detallar en este espacio.
Baste distinguir, para nuestros fines, tres tipos de televisión:

• Comercial.- Su fin principal es el consumo, por lo que mide sus alcances
con base en el rating.

• Cultural.- Está diseñada para públicos amplios
y su finalidad principal es de divulgación de las artes y las ciencias.
Por ser de acceso abierto, participa también de las dinámicas
del rating.

• Educativa.- Se dirige a públicos específicos y es concebida
como parte integrante de un modelo pedagógico. Es una herramienta que
enriquece el proceso de enseñanza-aprendizaje.

ENTONCES...LAS TELEVISIONES COMERCIAL Y CULTURAL NO EDUCAN?


La gente no sólo se forma en esquemas escolarizados. La televisión
ocupa un espacio muy importante en los hogares contemporáneos (95% de
los hogares urbanos mexicanos cuentan con televisión). Todas las opciones
televisivas forman a los receptores, desde muy temprana edad, aunque no necesariamente
los educan con propósitos de aprendizaje predeterminados. La televisión
y otros medios masivos, desempeñan un importante papel en la configuración
de la idea del mundo que cada uno posee para normar y orientar su ser y estar
entre los semejantes.

La televisión constituye, por su lenguaje, por su naturaleza, por la
forma en que se adentra en los espacios más íntimos, un proyecto
pedagógico y cada programa televisivo tiene detrás de sí,
intencionalmente o no, una concepción del mundo y una propuesta del hombre.

PORQUE Y PARA QUE HACER TELEVISION EDUCATIVA?


• La primera razón ha sido facilitar el acceso a la educación
para todos los mexicanos. La señal de televisión educativa distribuida
vía satélite a través de la Red Edusat, llega hasta los
rincones más apartados de nuestro país.

• La televisión enriquece la experiencia del aprendizaje, haciéndolo
más ameno y ágil.

• El atractivo de las imágenes en movimiento aunadas al sonido,
hace más impactante el aprendizaje, no sólo facilitando procesos
como la retención, sino permitiendo que se desarrollen aptitudes para
otro tipo de lectura: la lectura de la imagen.

• La televisión educativa es una herramienta más para el
docente, que facilita y hace más grata su labor.

MITOS ACERCA DE LA TELEVISION EDUCATIVA


La televisión comparte con otros medios electrónicos, como la
internet, una imagen cargada de mitos que sobrevaloran sus posibilidades y de
resistencias que disminuyen sus resultados o los rodean de un halo de negatividad...
sin embargo, nosotros creemos que las tecnologías no son buenas ni malas,
sino que están a nuestro servicio, por lo que consideramos útil
y necesario desterrar algunos de estos mitos.

La televisión educativa sustituye al maestro

FALSO. El audiovisual dentro y fuera del salón de clases propicia cambios
en el papel del docente: de transmisor de conocimientos, pasa a ser mediador,
de conductor a animador, de enseñante a formador. El maestro sigue jugando
un rol esencial en el proceso enseñanza-aprendizaje, pues los medios
en el aula continúan supeditados a sus estrategias, siendo la televisión
uno más, que lejos de sustituirlo, constituye un apoyo importante, cuyo
valor depende en gran medida de la creatividad con que se utilice.

La televisión educativa acaba con la lectura

FALSO. La lectura no termina con la televisión, sino que se enriquece
y adquiere una nueva dimensión. En la era de los medios, las lecturas
son variadas y complementarias: leemos libros, videos, televisión, cine,
discos, textos, gráficas, videojuegos, productos multimedia, páginas
de internet. Hoy día, la información está disponible en
diversos soportes, lo que hace necesaria una multiplicidad de lecturas, que
a su vez requiere, además de las competencias lingüísticas,
competencias comunicativas que nos permitan comprender el sentido de las imágenes
y sus articulaciones con la lengua y el sonido en variados contextos discursivos
y culturales.


La televisión educativa requiere avanzadas destrezas técnicas

FALSO. Si bien es cierto que es complejo el funcionamiento de la tecnología
requerida para la transmisión y recepción de la televisión
educativa, también es cierto que existe por parte de la Red Edusat un
importante aparato de asistencia técnica que facilita la operación
del sistema y que brinda apoyo permanente a todos los usuarios.

Las máquinas sustituyen a las personas

FALSO. Antes y después de las máquinas, atrás y enfrente
de las pantallas, se encuentra el ser humano y su herencia de conocimientos
que tantas generaciones antecedentes han producido y que generaciones posteriores
seguirán construyendo a partir de nuestro hacer; la tecnología
sin ellos no deja de ser sólo eso, tecnología.

La televisión es para receptores pasivos

CUESTIONABLE. "Recientemente estudios empíricos han cuestionado
la idea del receptor pasivo, sugiriendo distintos tipos de esfuerzos cognoscitivos
que los niños como receptores de la televisión realizan, en suma,
puede hablarse de un triple esfuerzo: atención-percepción, asimilación-comprensión
y apropiación-significación, aunque no siempre esta secuencia
se presente de la misma manera... (ni) estos esfuerzos cognoscitivos tengan
que seguir una secuencia lineal" (Guillermo Orozco citado en "Los
niños, los medios, la televisión").